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NO, DE NADA ME ARREPIENTO. (COLETTE)

Terminado mi almuerzo en las duchas, recogi mis bartulos y me largue de Carnac, tuve que volver a bajar hasta Burdeos y alli coger otro tren hasta Paris, (La ciudad del amor...)


  El compartimento estaba vacio cuando llegue, era un camarote con cuatro asientos a cada lado, (preferia este tipo de tren que los que hasta entonces habia cogido, totalmente diafanos) me alegre y reze para que nadie turbase mi intimidad...
 
  Mis plegarias no fueron escuchadas y cinco minutos despues entro lo que senti como una aparicion...

 Era de mi estatura, el pelo corto y negro su cara era alargada como la mia (mas bien triangular , frente ancha y barbilla estrecha), su aspecto era androgino, (aveces parecia un hombre y aveces una mujer) su cuerpo vestia ropas anchas lo que hacia parecer  que su figura fuese esbelta y recta, su mirada era retadora y su porte denotaba gallardia.

 La mire e intente que no se diera cuenta del impacto que me habia causado, ( su cara, su cuerpo, me recordaba tanto a mi...)   

  Entro hacia dentro y mientras se sentaba a mi lado de sus labios salio un Bon jour que sono como musica... Ella me miraba y actuaba segura de si misma, parecia estar habituada a moverse sola por la vida...

  Cuando el tren arranco, con la escusa de fumar un cigarro , empezamos a hablar, poco despues pareciamos amigos de toda la vida...

  Se llamaba Colette y  volvia a Paris despues de pasa unos dias con sus padres en Burdeos
Pasamos todo el viaje charlando(menos un rato pequeño que aprovechamos para dormir.) Llegamos a Paris a las ocho de la mañana, aun era denoche, y al poner mis pies sobre la ciudad era como si estuviese en Madrid, no habia ninguna diferencia arquitectonica ni de colores, la unica reseña al pais eran los carteles en frances.

 Tras diez horas de viaje juntos, Colette y yo parecia que nos conociamos de toda la vida, (aun apesar de las limitaciones que nos imponia el idioma), por eso no me extraño que me ofreciese alojarme en su casa mientras durase mi estancia en Paris.

  Vivia En un pequeño apartamento de dos habitaciones, en un edificio antiguo de la Rue des filles du Calvaire , al llegar a casa me ofrecio una de las habitaciones, y como era recien amanecido, nos hechamos a dormir un rato.

  En la tarde sali a dar un paseo por la ciudad acompañado de mi camara fotografica, Colette quedo conmigo para mostrarme los lugares que nunca ven los turistas, la vida real en la ciudad.

   Nos encontramos a las siete en una cafeteria detras de la Basilica du sacre Coeur de Montmartre, un local que habia en la place du Tertre,  Era una plaza pequeña encerrada por grandes edificios, en el centro se situaban las mesas y sillas de los numerosos restaurantes que habia bajo cada fachada, entre las mesas y los pocos huecos libres que quedaban, se situaban los pintores con sus caballetes, (muchos ofrecian caricaturas a los turistas, pero otros exibian unos cuadros realmente buenos), la plaza estaba impregnada con el olor a comida, un aroma que me envolvia e hipnotizaba, por lo que no permaneci mucho tiempo esperando antes de la cita, preferi continuar paseando por las callejuelas estrechas, mirando las jabonerias y perfumerias (de botica), que abundaban por ese barrio.

  Al fin cuando llego mi anfitriona, me saco de la plaza y me llevo unas calles mas abajo, (ocultas a los de fuera) para adentrarnos en un restaurante cuyas paredes desnudas conservaban el encanto de antaño mostrando sus ladrillos ennegrecidos por el paso de los años...

  Devuelta a casa contentos como ibamos tras habernos bebido unas cuantas copas de vino, (antes y despues de la cena), nos sentamos en el salon a escuchar musica, Colette era una gran aficionada a los cantautores franceses, y entre el insinuante y dulzon sonido de las palabras de Jacques Brel, Colette y yo nos abandonamos en un torrente de caricias y besos, que se prolongaron durante toda la noche bajo las sabanas de su cama...

  Me hizo perder los sentidos y sentirme como un niño tan indefenso, abatido por el recuerdo de lo que habia perdido, del amor que habia marchado. Todo habia sido una burda mentira, me habia engañado a mi mismo pensando que por comer de otros labios y sentir las caricias  en mis noches de cazeria, crei que mi corazon se habia secado, y mis sentimientos esfumado...

  No me dejes nunca... Ne me quitte pas...

 Tantas veces me habia cantado Cesar esa cancion... Y ahora era yo el que lloraba al escucharla, quien lloraba en los brazos mas cercanos, quien buscaba consuleo en esas manos de mujer, en esos labios finos que besaban mis ojos y secaban mi llanto...

  No pude evitar con el alma rota en pedazos agarrarme a lo que mas a mano tenia, a lo que en ese momento me hacia sentirme especial, y entre lagrimas y sollozos me abandone en un juego de besos y caricias, me abandone en los brazos de esa mujer...

   Ne me quitte pas - Jacques Brel (audio)


    Muscle Bear in the Shower.

3 comentarios:

La jaula de los Osos. dijo...

Joder que bueno que esta el Cabron. Que culazo tan bien puesto que ganas de avalanzarme sobre el y follarmelo...

Cuando se ha agachado para lavarse la raja y se veia su cara entre las piernas, me ha recordado totalmente al de la ducha en Carnac...

Putada que este tras esta pantalla y no le pueda restregar el nabo....

Colossus dijo...

WOOF... Totalmente de acuerdo con el comentario anterior acerca del vídeo en la ducha; esas nalgas esconden un ano re-contra-penetrable y lubricado ansioso de ser cogido !!
Me gustan estos "Bonus Track" ^^
Saludos---

La jaula de los Osos. dijo...

Muy explicito tu comentario, cebro te gusten los Bonus como los llamas , son la guinda del pastel...

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